Blanqueamiento dental con láser: en qué consiste

El blanqueamiento dental "láser" (más habitualmente, activado con luz LED fría) consiste en potenciar el efecto de un gel blanqueador mediante una lámpara, en una sesión realizada en la propia clínica.

Cómo se realiza

  1. Revisión inicial para comprobar que no hay caries, encías inflamadas u otros problemas que deban tratarse antes.
  2. Limpieza profesional previa, para retirar placa y sarro.
  3. Se aíslan los labios y se protege la encía con una barrera específica.
  4. Se aplica el gel blanqueador sobre los dientes y se activa con la lámpara, en sesiones cortas.
  5. Se retiran los restos de gel al terminar.

Qué esperar

Es habitual notar cierta sensibilidad dental en las horas o días posteriores, que suele remitir sola. El grado de aclarado varía de una persona a otra según el color de partida de los dientes y su causa (no todos los tipos de manchas responden igual al blanqueamiento).

Después del tratamiento

Conviene evitar durante unos días alimentos y bebidas con mucho color (café, vino tinto, salsa de soja) para aprovechar mejor el resultado, y mantener una buena higiene diaria para que dure más tiempo.

Preguntas frecuentes

¿El blanqueamiento con láser duele?

Puede haber cierta sensibilidad dental durante o después de la sesión, que suele ser pasajera. Es importante avisar al dentista si la molestia es intensa.

¿El resultado es igual para todos los pacientes?

No, depende del color de partida de los dientes y de la causa del tono a aclarar — el dentista puede orientar sobre qué resultado es razonable esperar en cada caso.

¿Cuánto dura el efecto del blanqueamiento?

Depende de los hábitos de cada persona (dieta, tabaco, higiene) — evitar alimentos que manchan y mantener una buena rutina de higiene ayuda a que dure más.

Este contenido es informativo y no sustituye la valoración de un profesional. Si tienes síntomas o dudas sobre tu salud dental, pide cita para que te examinemos.