Aftas bucales en niños: causas y cómo aliviarlas

Las aftas bucales son pequeñas llagas dentro de la boca que pueden resultar muy molestas para los niños, sobre todo al comer o cepillarse los dientes. Lo habitual es que desaparezcan solas en torno a una semana.

Causas más frecuentes

  • Infecciones virales, como la enfermedad de manos, pies y boca, frecuente en niños pequeños.
  • El virus del herpes simple, que puede causar llagas en la lengua o la encía.
  • Alergias alimentarias, estrés o una alimentación poco equilibrada.

Cómo aliviar las molestias

  • Mantener la boca limpia, cepillando con suavidad.
  • Ofrecer mucha agua.
  • Aplicar un paño frío o compresas suaves en la zona.
  • Analgésicos como paracetamol o ibuprofeno según indicación pediátrica.

Qué comer mientras se curan

Alimentos blandos y no ácidos ayudan a que las comidas sean menos dolorosas: purés, yogur, compotas, sopas templadas o incluso helado para un alivio puntual. Conviene evitar alimentos crujientes, picantes o cítricos mientras dura la molestia.

Cuándo consultar

Si las aftas son muy frecuentes, muy dolorosas, no mejoran en un par de semanas, o vienen acompañadas de fiebre alta, conviene consultar con el pediatra o el dentista infantil.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tardan en curarse las aftas bucales en niños?

Habitualmente desaparecen solas en torno a una semana. Si duran más o son muy dolorosas, conviene consultar con el pediatra o el dentista.

¿Qué alimentos evitar mientras el niño tiene aftas?

Alimentos crujientes, ácidos (cítricos) o muy picantes, ya que pueden irritar más la zona afectada.

¿Las aftas son contagiosas?

Depende de la causa — algunas infecciones virales que las provocan sí pueden contagiarse, así que conviene evitar compartir cubiertos, vasos o juguetes que se lleven a la boca mientras dura el brote.

Este contenido es informativo y no sustituye la valoración de un profesional. Si tienes síntomas o dudas sobre tu salud dental, pide cita para que te examinemos.